Sanando la relación con mamá

Sanando con Mamá

La relación con nuestra madre es un vínculo sagrado, es fuente de amor incondicional  y al mismo tiempo llevamos con ella heridas emocionales y patrones difíciles de sanar, la mayoría de ellos a nivel inconsciente. En este artículo, nos sumergiremos en el fascinante mundo de las Leyes de Hellinger y exploraremos cómo estas poderosas leyes pueden iluminar el camino hacia la sanación profunda y la transformación en nuestra relación con mamá. Sanar nos permite evolucionar y crecer.

Todo intento por salvarla, llevar su dolor, interponernos en su relación con nuestro padre u otras parejas, ocupar por ella el lugar de mamá con nuestros hermanos o hermanas, incluso cuando esto haya sido necesario para sobrevivir, implicará que estaremos fuera de nuestro lugar, nos sentiremos más grandes que ella y por tanto la dejamos de tomar cómo nuestra madre perdiendo conexión con ella, entonces de la misma manera nos sentimos más grandes que los demás, tomando comportamientos del salvador; es decir; ocupándonos de resolver lo que no nos corresponde. Aunque esto lo hagamos por amor, este amor es ciego e infantil, aquí perdemos fuerza, seguimos patrones dolorosos de la madre y ya no tendremos más fuerza para construir nuestra propia vida.

Otro orden del Amor es la pertenencia, todos pertenecemos a un sistema familiar, por vínculo de consanguinidad o por implicaciones sistémicas; es decir cuando ocurren eventos dolorosos en una familia por ejemplo donde hubo muerte o violencia, éstos perpetradores o víctimas de la familia pertenecen también. los vivos y los muertos, los niños y niñas abortados de manera provocada o espontánea. Cada vez que rechazamos a alguien en nuestra familia por sus comportamientos o actos, o los rechazamos a través de los juicios que tenemos hacia ellos también estamos excluyéndolos, también lo hacemos cuando decimos que no nos importa o somos indiferentes ante ellos. En el caso de la madre esto tiene consecuencias en el presente de una persona y también de sus generaciones posteriores.

Explorando las Dinámicas Ocultas:

A menudo, las dificultades en la relación con mamá pueden estar enraizadas en dinámicas familiares más profundas y ocultas. Las constelaciones familiares, una herramienta central en el trabajo de Hellinger, nos permiten revelar y explorar estas dinámicas, identificando patrones intergeneracionales que pueden influir en nuestras experiencias y relaciones actuales. Excluimos a la madre cuándo ésta murió y no hemos realizado el duelo o nos comportamos indiferentes ante éste evento, especialmente esto se da cuando su muerte ocurrió en una etapa temprana de nuestra niñez o adolescencia, pues entonces posiblemente no sabíamos hacer un duelo, cuando estamos en reproche porque nuestra madre no es de la manera que nos gustaría que fuera, si sufrimos abusos y maltratos y sentimos que mamá no nos protegió.

La Curación a Través del Reconocimiento:

La sanación con mamá comienza con el reconocimiento y la aceptación de nuestra historia compartida. Esto implica reconocer tanto las alegrías como las penas, los momentos de conexión y los desafíos, y encontrar un lugar de comprensión y aceptación para cada experiencia vivida junto a ella. Tomarla es tomar nuestra historia con ella tal cómo fue, abandonando cualquier expectativa de que sea cómo nos gustaría que fuera. Tomar implica ver, aceptar y asentir a lo que fue sin reproche.

Liberando el Dolor y el Resentimiento:

La reconciliación y la compasión son elementos esenciales en el camino hacia la sanación. Al liberar el dolor y el resentimiento (Algo que no puedo cambiar pero que no acepto) que puedan haber surgido en nuestra relación con mamá, no solo nos liberamos a nosotros mismos, sino que también abrimos espacio para una conexión más auténtica y amorosa con ella. No se trata de perdonar, desde la perspectiva de que debió hacer algo diferente según mi manera de ver o sentir, se trata de aceptar que lo que sucedió fue cómo tuvo que ser, la maternidad nunca falla, pues nos trajo a la vida, nuestra madre hizo lo que estuvo en su comprensión y a su alcance, pues también ella viene de sus dolores y vivencias. Se trata de tomar nuestra historia tal cómo es.

Integración y Transformación:

La verdadera sanación con mamá va más allá de la aceptación; se trata de integrar todas las partes de nuestra experiencia y transformar el dolor en sabiduría, la herida en fuerza, y el conflicto en conexión. En este proceso, encontramos una nueva forma de relacionarnos con mamá, basada en el amor, la comprensión y la aceptación incondicional. Las faltas también forjaron nuestro carácter y nos ayudaron a construir lo propio.

Conclusión:

Sanar con mamá es un viaje profundo y transformador que nos invita a sumergirnos en las profundidades de nuestro ser y nuestra historia familiar. Al aplicar las Leyes de Hellinger y trabajar con las dinámicas ocultas que influyen en nuestra relación, podemos abrirnos a una experiencia de sanación y transformación que trasciende los límites del tiempo y el espacio. Que este artículo sirva como guía en tu propio viaje hacia la sanación con mamá, recordándote que siempre hay espacio para el amor, la comprensión y la conexión más allá de las heridas del pasado.